viernes, 27 de enero de 2012

Receta para cocinar cine en tiempos de vacas flacas


Esta semana han salido a la luz las nominaciones a los premios "Oscar". Entre ellas se encuentra Fernando Trueba con "Chico y Rita" en la candidatura a mejor película de animación. He estado leyendo y escuchando entrevistas suyas desde este suceso y en todas coincide con la inesperada sorpresa de la noticia. Y es que, si alguna cosa sabe Trueba aparte de dirigir y escribir secuencias, es la de mantener la humildad que enmascara el éxito.
En la vida artística y creativa (pero también en la personal), los tiempos de bonanza nos embriagan de venenosos elogios y acabamos adquiriendo un concepto distorsionado de nosotros mismos, nuestro trabajo y de los demás. El pasado fue creado para evitar, precisamente esto, porque es al retroceder cuando nos vemos reflejados en lo que fuimos, en lo que aprendimos y en lo que luchamos, y ese es nuestro chaleco antibalas frente a cualquier obstacúlo que se empeñe en declinar nuestra trayectoria.
Pues bien, después de esta ontológica reflexión os invito a tirar de la cuerda del pasado cinematográfico de Trueba con el que fue su primer largometraje:"Opera Prima".
Pongámonos en contexto. Año 1979 , Madrid; España se encuentra en plena transición, etapa de incertidumbres, contrastes y nuevas propuestas. Una atmósfera neo-hippie progresista invade la ciudad, ser un bohemio, ya no es motivo del cuál avergonzarse, sino una tendencia a seguir. Trueba por áquel entonces, tenia 24 años y estudiaba comunicación audiovisual, había realizado algunos cortos pero ni de casualidad hacer una película entraba dentro de sus objetivos. Sin embargo, su afán jugetón le motivó a escribir un guión "para no hacer nunca una película". De esta manera, y sin un duro en el bolsillo, pero con 2 cervezas, un cigarro y una máquina de escribir encima de la mesa, el impulso de la antítesis dio pie a la creatividad, y nació este filme.
Trueba no sólo retrata la juventud de su generación, sino que distorsiona el concepto de ella; en las edades tempranas de la vida hay una sabíduria incansable, pragmática, cínicamente utopíca, cuyo intento no es la búsqueda del sentido de la vida sino la ilimitada felicidad que ésta nos regala. Así pues no es sólo la soledad y el romanticismo el tema común, sino también la burla al intelectualismo con en el que a veces nos sumergimos para evitar reconocer nuestra propia vulgaridad.
Planos largos que convierten la cinta en lentas lagunas que fluyen a través de un diálogo irónico y existencial que adopta pinzeladas del coetáneo cine europeo y americano al estilo Allen. Trueba no sólo consigue retratar una ciudad que está sembrando las semillas para "la movida" de la década posterior, sino que a falta de posibilidades económicas de las superproducciones, pero con una iniciativa insaciable, aporta a sus personajes el arma más sencilla con la que lucha el cine: el diálogo.

Os invitó a disfrutar de esta pequeña joyita que impulsó la primera secuencia de una vida cinematográfica.

Una vez más, la creatividad venció a la escasez.

Sólo nos queda desearle suerte.

Recordar no es retroceder. Acordaros de mirar atrás de cuando en cuando,esté o no, la éfimera suerte del éxito de vuestra parte, os hará más fuertes.

Os dejo con el comentario de la película por parte de el director.

jueves, 19 de enero de 2012

Días de radio

Cuando alguien abandona este mundo una árdua tarea le recae, la de abrir los ojos a los suyos ante los detalles insignificantes que les identifican. Desde hace 3 meses a mi abuelo no hay quien le detenga, pues se empeña en hacerme ver las pocas cosas que teníamos en común, y que ahora me percato, nos unían. Primero fue al observar la minimalista agenda de bolsillo en la que se han convertido mis manos, pues ambos las utilizabamos para escribir en bolígrafo aquellas tareas inmediatas y precisas. Más tarde llegó el turno de adelantar 1 hora los relojes (otra sana costumbre). Pero si un hábito comparto con mi abuelito de una forma insaciable es el de escuchar radio nacional.
Todo empezó una tierna mañana de un delicioso verano de la infancia en un pequeño pueblo de Teruel. Mi abuelo, que era un albañil de esos que duermen hasta con la pala, estaba terminando la buardilla de la casa. Yo tenía una misión de vital importancia, la de administrar el almuerzo, así que cada día mi abuelita preparaba dos rodajas de pan con aceite , sal, un tomate abierto y jamón serrano, y yo subía con mi peto vaquero y mi sombrero de paja hasta la buardilla. Aquel día vi que mi abuelo no paraba de tocar la antena del transistor, yo le miré con una curiosisdad voraz. Entonces colocó el plato en una mesa , se sentó en una silla, me subió en sus piernas y dijo "Mira gitanilla, te voy a enseñar a sintonizar la única emisora que se oye en este pueblo, y también la única que se acerca más a la verdad". Así nació mi afición por la radio, y desde ese momento fue una amiga más para mí, pues me acompañaba en mis juegos, cuando pintaba, cuando ayudaba en la cocina...¡hasta inventarme a los 9 años un programa de radio y grabarlo en cintas virgenes para despúes torturar a mi familia a la hora de la cena! Sin duda mi abuelo me dejó una herencia llena de riquezas aquel dia, pues las voces siempre hacen compañía y endulzan un poco la soledad. Este verano mientras mi abuelo se despedía de nosotros lentamente me dijo: "Clara, hija, me puedes poner la radio que me entere un poco de lo que pasa en este país". Ahora yo te digo abuelo: nadie se ha enterado del todo bien de lo que está pasando en este país y menos mal que no estás aqui para presenciarlo.

Las ondas transportan recuerdos, como éste que acabo de escribir, pues me ha llegado esta mañana: hoy Radio Nacional de España cumple 75 años. La historia es bastante curiosa, e incluso patética, pues fue el dictador Franco quien dictaminó su creación con una función propagandística, junto al embajador de la Alemania nazi, quien aportó el aparato. A las 9 de la noche de aquel 19 de Enero de 1937 , con un frío que pelaba, el nervioso (no era para menos) actor y Fernando Fernandez de Córdoba rezó "en el combate habido en el dia de hoy han sido derribados 3 aparatos(...) y 12 kazas del enemigo, en Salamanca, sin ninguna baja por nuestra parte, España sigue siendo triunfal". La verdad esque el termino "Nacional" ha diferido mucho de su función original. Siempre es bueno mirar atrás para aprender de los errores,¿no?

La radio es inmortal, perenne, no le tiene miedo al cambio, fluye con él, más bien se enriquece de las nuevas tecnologías. Gracias a la radio he aprendido a perfilar algunos aspectos de mi ser: he aprendido a escuchar, a opinar, a objetivar y también a reflexionar. Me ha abierto la ventana a lugares donde nunca he estado con programas cómo "Nómadas" (radio 5), y a otros donde gobierna la literatura , como "la estación azul", también me ha introducido a la música clásica , en radio clásica con "Juego de Espejos", "Los imprescindibles" o "Té para tres", y a otras músicas con "Radio 3". Cuando no puedo dormir, me acompaña "Afectos en la noche", y a la hora de hacer punto "reportajes" o "redes", si tengo que hacer chapuzas en casa un sábado por la mañana me ayuda "Hoy no es un día cualquiera". Siempre hay un estado de ánimo, un momento para cada programa, y si no se elijé gracias alos podcast en internet.

Y es que las palabras son una metamorfosis aleatoria, y en cualquiera de sus formas pueden abrir las más crudas heridas o apartar a la más desgarrada soledad.

Gracias abuelo, por enseñarme a amar la radio.

Felicidades Radio Nacional, y gracias por vuestra compañía, por vuestra manera de hacerme ver el mundo (real y ficticio) y por haberme hecho recojer este pequeño recuerdo escondido.

Os dejo con una estrofa de una de mis canciones favoritas de Celtas Cortos "Radio amiga":

"Si la palabra es libre cuando aletea en la radio,
de regalar un milagro, radio, ¡feliz cumpleaños!,
y a regalar que escuchar es soñar"

domingo, 8 de enero de 2012

El nuevo año será contemporáneo

Los 20 años son como aquel pasajero que espera en la estación de pie, inquieto y con la maleta cargada de esperanzas y también de algunos recuerdos que le acompañarán en el turbulento viaje del tren de la vida.


El siglo XX también fue pasajero, pero no de la vida, sino de la historia. Sin duda, fue un pasajero de los más rebeldes e inestables, pues siempre se cambiaba de vagón, se sentaba en una posición que coartaba el paso de los demás viajeros, de cuando en cuando sacaba la pipa, y además muchas veces le hizo bajarse el revisor porque se había indignado a comprar el billete. Pero también fue el que mejor apreció el paisaje visualizado por la ventanilla desdibujando las fronteras que imponía el horizonte de la humanidad.

A veces me pregunto ¿cómo pudo este pasajero viajar tan intensamente, en tan poco tiempo?

Puede que una de las razones fuera los libros que le acompañaban durante el trayecto; palabras y frases aderezadas y desordenadamente ordenadas de pasión, existencialismo, amargura, melancolia, ironía y tristeza que los autores de esta época le dedicaron. Porque si por alguna misión tuvo el XX , es la de enseñarnos las lecciones que la especie humana nunca debió, debe ni deberá memorizar.

Porque aunque nadie nos acompañe, nunca viajamos solos en el tren de la vida.

Dado que nací en la despedida de ese siglo , mis 20 años me convierten en una pasajera más de este tren, ¿por qué no convertir la lectura de los clásicos del siglo XX en propósito literario para 2012?


Siguiendo el modelo que ofreció el periódico "El País" hace unos años con su colección "Una invitación a la lectura", he recojido algunos de los títulos y autores más relevantes. No obstante, os invito a ofrecer más aportaciones literarias a la lista, así como vuestra opinión sobre los escritores y sus obras aqui citados.





¿Conseguiré cumplir mi propósito?





Una invitación a la lectura:
"Guernica" de Pablo Picasso, 1937





Veinte poemas de amor y una canción desesperada y los versos del capitán. (Pablo Neruda)

El amante. (Marguerite Duras).

Suave es la noche. (Francis Scott Fitzergald).

Historia universal de la infamia. (Jorge Luis Borges).

El siglo de las luces. (Alejo Carpentier).

Opiniones de un payaso. (Heinrich Böll).

La Metamorfosis. (Franz Kafka).

Orlando. (Virginia Woolf).

La Romana. (Alberto Moravia).

Muerte en Venecia. (Thomas Mann).

La rebelión de las masas. (José Ortega y Gasset).

El poder y la Gloria. (Graham Greene).

El corazón de las tinieblas. (Joseph Conrad).

A sangre fría. (Truman Capote).

Niebla. (Miguel de Unamuno).

El lobo estepario. (Hermann Hesse).

Tres ensayos sobre teoría sexual. (Sigmund Freud).

El ruido y la furia (William Faulkner).

Romancero gitano y poema del cante Jondo. (Federico García Lorca).

Trópico de Cáncer. (Henry Miller).

Tirano Banderas (Ramón del Valle-Inclán).

Historias de Cronopios y de famas (Julio Cortázar).

La esperanza (André Malraux).

Memorias de África (Isak Dinesen).

El extranjero (Albert Camus).

Las uvas de la ira (John Steinbeck).

La náusea (Jean Paul Sartre).

Marinero en tierra (Rafael Alberti).

El barón rampante (Italo Calvino).

El maestro y margarita (Mijaíl Bulgákov).

El halcón Maltés (Dashiell Hammet).

Pedro páramo y el llano en llamas. (Juan Rulfo).

Homo Faber (Max Frisch)

Dublineses (James Joyce).

El largo adiós (Raymond Chandler)

La fugitiva (Marcel Proust).

La familia de Pascual Duarte (Camilo José Cela).

Los viejos marineros (Jorge Amado).

Lolita (Vladimir Nabokov)

El viejo y el mar (Ernest Hemingway).

Desearos unas felices lecturas este año.






martes, 22 de noviembre de 2011

Virginia Woolf: la percepción descarnada.

Demasiadas fueron las razones que me llevaron a escoger "Orlando" de la estantería del salón. La primera de ellas fue mi erudita idea de acercarme a los clásicos de bocanada en bocanada de aire literario; pues un poco de aire puro siempre ayuda en la respiración de nuestras ideas. Otra de ellas, fue la morbosa curiosidad por los artísticos desordenes mentales, de los que es bien sabido Virginia caía rendida. Pero quizás fuera la lectura de "Feminismo para principiantes" (Nuria Valera), el que me hizo percibir el hecho de que la literatura no sólo es un elemento decorativo y ornamental del acerbo cultural de una época y zona geográfica. Es la escopeta sin balas que los escritores utilizan para disparar hacia aquello que les quita el sueño.

Primer plano de Virginia Woolf
Las palabras de Woolf, sus descripciones icónicas de cualquier escena cotidiana, sus aleteos temporales en la cronología psicológica de sus personajes, su inestabilidad emocional acompañada de sus alucinaciones...en fin , toda ella, sentaron las bases del pensamiento feminista que invadió los panfletos en las calles de los 70 en el mundo occidental.

Esta entrada la voy a dedicar a una de sus obras "Mrs Dalloway", en la que Virginia retrata un día en al vida de Clarisa Dalloway, típica burguesa inglesa de mediana edad en el periodo entre guerras, cuyo objetivo es la celebración de una fiesta en su casa esa misma noche. Ella tendrá que encargarse de crear una atmósfera perfecta, tanto material como espiritual en su anfitrión ambiente. Parece un día atareado, sin ninguna complicación aparente, ¿verdad? No obstante, Woolf hace florecer hábilmente las incertidumbres , jugando con la aparición espontánea de personajes pasados en la vida de Clarisa, de esta manera , consigue retratar burlescamente, no sólo a la sociedad londinenese del momento, si no también al esquizofrénico tratamiento utilizado por los psiquiatras de la época, sin olvidar la defensa por la independencia femenina en todos sus aspectos.

La actriz Nicole Kidman inerpretando
a la escritora en "Las horas"
He de ser sincera: no fue fácil su lectura, por eso para hacerla más amena, me propuse la lectura posterior de "The hours" de Michael Cunninghman, cuyo argumento es la traslocación de la obra de Woolf en 3 personajes femeninos totalmente diferentes y en tres épocas diferentes. El autor consigue elegantemente una transposición de debilidades humanas en una. Finalmente, vi la versión cinematográfica de la oba de Cunnighman, en la que he de destacar el papel de Julian Moore, Meryl Streep y en especial Nicole Kidman, pues es la que encarna a Virginia Woolf, (y no estamos muy acostumbrados a ver a Kidman tan demacrante XD). Como vi la película mientras me estaba leyendo la biografía de Woolf escrita por su sobrino Quentin Bell, los gestos y miradas de Kidman me acercaron más a su abrupto laberinto creativo y mental.
Finalmente concluiré con el injusto rechazo y olvido que sufrió su obra durante la 2º Guerra Mundial, y su tendencia sexual que no es más que el sentimiento de admiración y plenitud hacia otras mentes, que a veces, nacieron hombre y otras mujer, pues Virginia fue capaz de querer a muchos y a muchas, pero quizá nunca a ella misma.


Os dejo con el programa sobre ella:
http://www.rtve.es/alacarta/audios/mujeres-malditas/mujeres-malditas-virginia-woolf-percepcion-descarnada/1123299/

sábado, 12 de noviembre de 2011

Mujeres malditas.


Tomar decisiones me resulta abrumador. Cuando tengo que descartar una posibilidad entre varias, se me eriza el pelo, me entra flato y me salen granitos en la cara. Y aunque me cueste hacerlo, reconozco que es uno de los aspectos de "la edad adulta" que aún no he aceptado. Sin embargo, a veces pienso en que si me hubiera sido coartado el derecho a decidir, seguramente desearía más que nunca la incertidumbre de la duda. Si los caprichos del azar me hubieran gestado en otra lejana época o cultura, una vida premeditada de antemano hubiera sepultado mi capacidad de decisión.
Llegado a este punto pienso el acerbado concepto de "género". Curioso el cromosoma X, es justamente esa estigmática morfología decidida al azar por las increbantables leyes de la genética, la que nos ha crucificado a lo largo de la historia.
Este verano, topé por casualidad con los podcasts de uno de esos programas de menos de 15 minutos que nos regala radio nacional entre boletín y boletín de informativos. Se trataba de "Mujeres Malditas", programa en el se pincelan algunos aspectos de la vida, obra y pensamiento de mujeres de diversa índole, todas diferentes entre ellas, pero con un denominador común: su rebeldía hacía su coetánia sociedad.
Escuchando estos pedacitos de biografía estamos haciendo algo más que recojer un recuerdo; todas y todos estamos aprendiendo de estas vehementes figuras.
Así que siguiendo la línea de este programa he decidido inagurar una nueva sección en este blog con el mismo nombre, en la que expondré mi visión de sus protagonistas, después de haberme paseado un ratito por las alumbradas esquinas de su pensamiento.

Estaís todas y todos invitados a pasear.
Estaís todas y todos invitados al derecho de decidir.

Os dejo el link de lso podcast del programa "Mujeres malditas":http://www.rtve.es/podcast/radio-5/mujeres-malditas/

Imagen: "Cadmus and Harmonia"(1877) de Evelyn de Morgan

jueves, 10 de noviembre de 2011

Matemos al clasicismo, seamos cuánticos

¿Qué tiene que ver la física en esté blog? Pues para vuestra desgracia, mucho, pero tranquilos, no quiero asustaros. La mecánica cuántica plantea problemas filosóficos, pues no hay conexión entre la teoria y la realidad observada (como ocurre en la física clásica) . En esta nueva sección vamos a jugar a pensar en algunos de estos planteamientos que todavía están colgados en las perchas de la comunidad científica.

Venga , animaos , no os vais a manchar de tiza llenando la pizarra de fórmulas.

El gato de Schrödinger


Pobablemente nunca tuvo un gato, pero Erwin Schrödinger, uno de los padres de la mecánica cuántica (y también un gran vividor, por cierto), hizo famoso a uno de estos animales que, en realidad, nunca existió...o quizás si?


Con esta premisa os voy a presentar la temática de este capítulo el concepto de "estado de superposición". Hasta que no haya verificación, la materia puede estar en 2 estados. Descavellado,no? Pues bien, para nuestra suerte o desgracia este concepto se desmorona por la mera intervención de un observador consciente.

Se trataba de un experimento mental que propuso para rebatir una de las conclusiones de esta rama de la física con la que nunca estuvo de acuerdo, al igual que Enstein, quien a raíz de esta aleatoreidad filosófica le hizo pronunciar " Dios no juega a los dados con el universo", refiriendose a la naturaleza probabilistica de esta rama de la física. Vivimos en un mundo macróscopico, donde, de acuerdo con el sentido común, las cosas que existen lo hacen incluso cuando nadie las mira. Pero en el microscópico mundo subatómico de la cuántica todo es muy diferente. El estado y la posición en que se encuentre una partícula es indeterminado mientras no se interacciona con ella. No es que no sepamos en qué estado está, sino que realmente se encuentra en todos los posibles estados a la vez, o , como suele decirse, se encuentra en una "superposición de estados", hasta que se ve obligada a adoptar uno determinado porque alguien la mide. Schrödinger propuso el experimento del gato para demostrar que si en el mundo macroscópico esta posibilidad era inconcebible, también lo era para el mundo subatómico. Se trata de una caja cerrada en la que hay un gato, un frasco con un gas venenoso, un átomo radiactivo y un detector de radiación, de forma que , si el átomo se desintegra, el detector lo percibe y rompe el frasco, produciendo la muerte del gato. Así, parece que existe una relación inequívoca entre el estado de un elemento del mundo cuántico (física cuántica) y otro tan macroscópico como un gato (que representa a la física clásica): si el átomo está desintegrado, el gato está muerto, y si no, está vivo. Tal y cómo Schrödinger dijo, la función de onda describiría al gato "vivo" y "muerto" a partes iguales hasta que el experimentador abriera la caja y la función se colapsará a uno de los dos estados. Salta a la vista que este resultado es absurdo, ya que la idea de que un gato esté vivo y muerto es descabellada. Y no obstante, es exactamente lo que parece ocurrir con los fotones.
¿Por qué? Mientras que la mecánica cuántica hace un trabajo muy remarcable describiendo el comportamiento de objetos microscópicos y grupos de objetos, el mundo que vemos y tocamos sigue siendo empecinada y exasperadamente clásico.

Algo misterioso ocurre en la transición del mundo extraño de los simples objetos cuánticos a los objetos mucho más grandes del mundo cotidiano.

La división absoluta entre el mundo macro y microscópico que defiende la interpretación de Copenhage disgustó a muchos físicos porque simplemente elude la cuestión: dice que ocurre , pero no por qué.

¿Con qué interpretación nos quedamos entonces? Como con cualquier interpretación filósofica que se precie de ocupar espacio y tiempo en nuestras neuronas, con la de "calla y calcula". Es decir, evitemos pensar en ello...

...y acordarse de el gato que llevaba de cabeza a Alicia. ¿Anticipó Lewis Carrol está paradoja?



Pero propongo una interpretación mejor: aplicarla a nuestra incierta vida normal...


Fuentes: apuntes de física de 2º de bachiller, "Conversaciones de física con mi perro" (Chad Orzel), www.ciencia-ficcion.com

sábado, 5 de noviembre de 2011

Cómo acabar con la creatividad perezosa.

Paradojicamente a lo que se pudiera esperar, esta entrada está especialmente dedicada a la pereza mental, sí, aquella tan díficil de reconocer, pues ser perezoso no ha recibido mucha aceptación en nuestra sociedad. La creatividad, como cualquier producto de la mente humana, también es vulnerable a la pereza. Pero es su caso, ambas mantienen una relación "ni contigo ni sin tí", ya que nuestra creatividad también necesita tumbarse en el sofá y abrir una latita de cerveza de cuando en cuando.

He aquí unos pequeños consejos para mantenerla alejada. Hace unas semanas, me leí "Práctica del guión cinematogràfico" del guionista Jean-Claude Carrière. Aunque la técnica planteada está enfocada a la escritura de guiones, el autor plantea unos cuantos ejercicios aplicables a cualquier tipo de escritura creativa, (o ¿por que no? simplemente contra la pereza).

"El guionista entrena su imaginación como un músculo

Para entrenar a la imaginación, hay que ponerla en práctica(...) Hay que obligarse, e incluso, cada día, a partir de un suceso leído en un periódico, de una anécdota narrada por un amigo, o sencillamente, a partir de nada, a partir del vacío de uno mismo, hay que obligarse a inventar una situación, un principio de relato, e incluso , ver historias por todas partes, y contarlas constantemente a alguien. Contar una actitud particular entrevista en la calle, una frase inhabitual oída en el metro, con la única finalidad de entrenarse interesando a alguien(...)

Aparte de contar sin cesar, (e incluso de contar la misma escena de 25 maneras diferentes) existen algunos ejercicios:










  • Yo me pongo enfrente de alguien. Estoy trabajando en una historia, pero la guardo en secreto, no digo el tema. En voz alta, doy un detalle que afecta directamente a mi historia: un lugar particular, un objeto, una frase del diálogo, un detalle del traje. Mi amable pareja debe responderme inmediatamente, por reflejo, por libre asociación de ideas y de imágenes, sin reflexionar casi, dejándose llevar. Este ejercicio me ayuda a abrirme, y a invadir la imaginación del otro. Porque no esxisten imaginarios idénticos, como no hay dos vidas idénticas.




  • Somos dos personas, sentadas a la terraza de un café y observamos a los viandantes. Es el pasatiempo favorito de los auténticos guionistas. Pero atención: es un trabajo ardui. Se trata de buscarles una historia , a todas esas gentes. Y lo arbitrario puede surgir así: yo digo a mi colega que elija cada vez, para cada viandante, un desarrollo trájico. Por mi parte, con los mismos viandantes, o los mismo vecinos de mesa, elejiré una acción cómica. Después de lo cual nos contamos, nos corregimos el uno al otro. Y cambiamos: para él lo divertido, para mí lo patético.




  • Los ejercicios son múltiples. Puede uno incluso dormirse y soñar, puede esperarse el primer amanecer, el instante mágico del despertar, que los científicos llaman "la hora de la invención" (?) y concentrar en ese instante todo el pensamiento en la escena que se debe hacer. Se puede hablar, pero también escuchar, mirar. También olvidar un guión, durante semanas e incluso meses. Incluso la inanición puede ser un trabajo (???). También dejar correr el pensamiento de la mano, elejir casi al azar algunas fotografías desconocidas e intentar imaginar las historias que esconden.






Entrenando metódicamente esté músculo secreto, se descubre bastante pronto, no sin vértigo, que nuestra imaginación carece prácticamente de límites, pues nuestra imaginación es perfectamente inocente (...). El guionista tiene el derecho, (y deber) de ser un repugnante criminal en potencia. Varias veces al día, debe matar a su padre, vender a su hermana y a su patria. Debe, con todas sus fuerzas, buscar al criminal que hay en sí mismo(...)







Finalmente, para un guionista, todo es guión. Toda mirada hace nacer una escena(...). Un guionista ve una película en cualquier parte. Y hay acciones en todos loso sitios, dentro de uno mismo y fuera. Hay que asomarse tanto hacia fuera como hacia dentro...







...Y buscar en el interior de los demás cuando el nuestro no responde"







(Los interrogantes son de mi propia cosecha)