Bajó la persiana para conservar hermética la oscuridad. Cerró los ojos. Inesperadamente, una mezcla heterogénea de cansancio, pereza, curiosidad, miedo y travesura se apoderaron de su indefenso y diminuto cuerpo. Morfeo despertó: estaba soñando.
De repente, por su subconsciente pasearon interminables secuencias de fotogramas tintados con el verde color de los paisajes,la transparecia de esas cascadas nacidas en el deshielo, fotogramas virados con el sepia de la nostalgia del empedrado asfalto, y traspapelados con el blanco y negro de la memoria . Memoria de el corazón de ese viejo continente que ha de permanecer inmortal, que cada uno de nosotros no debe dejar morir, para no repetir lo sucedido.
Abrió la maleta: sacó un libro "El extranjero" (Albert Camus) "Cuanto menos sentido tiene la vida , más vale la pena vivirla".
Tuvo la extraña sensación de vivir infinitas vidas dentro de la suya propia, pues cada mirada, cada gesto nativo, era a la vez una aventura , un recuerdo. Cada conversación, era una enseñanza. Cada estación de tren , una esperanza, un retorno, una despedida...."los trenes nunca se pierden, siempre encontrarás uno nuevo con el mismo destino, no tengas prisa por cojerlo a tiempo, las vías son las arterias que trazan el camino, y tus sueños, la sangre que los nutre". La vida es inmortal mientras viajas, pues no perteces a nadie ni ha nada, sólo al camino. Despertaba a las ciudades desde el vagón con un nuevo amanecer, y las observaba desnudas desde el movimiento rectilíneo del rail. Explosión sensorial: olfato, vista, gusto, oído , tacto, se fusionaban ante ellos.Un nuevo universo, nuevas almas, nuievos monumentos. Praga, Cracovia, Budapest, Viena, Bratislava...la duda de la elección como debilidad humana. Perderse no era un fracaso , era una obligación. Cada persona es un planeta por explorar, un lienzo en blanco sobre el que esparcir nuevas pinceladas. Y que todo núcleo urbano, por más que difieran...son siempre la misma.
Y comprendió en el corazón de ese viejo continente que los tópicos son balas injustas disparadas al azar, que la distancia no aleja a las personas, que el mundo es nuestra casa y que al fin y al cabo somos nómadas, tuáregs del destino.
Cerró la maleta: sacó otro paraíso de palabras, que le acompañaría en su retorno . "Nada" (Carmen Laforet). "Me parecía que de nada vale correr si siempre ha de irse por el mismo camino, cerrado, de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros prar trabajar, otros para mirar la vida. Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme". Como siempre , la literatura su mejor compañera.
Abrió los ojos, el dulce sabor y esponjoso del postre se derretía en su paladar mientras se desperezaba su minúsculo cuerpo delante del espejo. Se observó tímidamente entre bostezos. Había crecido, ahora se notaba un poquito más grande.
Había viajado.
"I have never hoped anything of that dream which I lived during this month. Thanks for sharing with me all the experiences that we've lived together. At least I've understood : there's no difference between distance, either between humans, there's no borders. Souls have no countries".
"Un viaje es una nueva vida, con un nacimiento, un crecimiento y una muerte, que nos es ofrecida en el interior de la otra. Aprovechémoslo" (Paul Monrad).
"No tingues presa. El món t'està esperant. Recorda que és la teva casa".




