lunes, 16 de julio de 2012

¿Invención o improvisación?

El otro día leí un artículo de Javier Marías publicado en el suplemento dominical de "El País",  el día 23 de Octubre de 2011, titulado "Ojo, no tenemos otras" que me impactó bastante.
El autor, critica el uso distorsionado de las palabras en los medios de comunicación y en la sociedad, alejándolas de su significado léxico original.
"Las palabras se gastan, se estropean y pueden resultar inútiles si se emplean demasiado, o indebidamente, o se apropian de ellas malhechores"... "La gente recurre al término más exagerado que se pueda imaginar".
De esta manera Marías pone ejemplos como:
"Si a un policía se la va la mano en una manifestación, será tildado de torturador, y uno se pregunta qué podrá llamarse entonces a los verdaderos torturadores, por ejemplo los que obedecía Pinochet"..."A una adolescente que aborta y a quién la asiste se los tacha de asesinos , y uno se pregunta que qued aentonces para un Gadafi o un El Asad..." Un manifestante enarbolaba una pancarta  que rezaba "Recortar en sanidad es genocidio".Sin duda es irresponsable, peligroso y ruin, incluso infame...Pero ¿genocidio? Junto con holocausto , es una de las palabras que hoy se utilizan más a la ligera y para cualquier cosa, y uno se pregunta entonces qué queda entonces para denominar lo que los nazis hicieron con los judíos o los hutus con los tutsis en Ruanda."
El autor concluye así:
"Las palabras no se crean de la noche a la mañana, requieren de un lentísimo proceso hasta que el conjunto de los hablantes las acepta y las usa. Hoy están casi todas abaratadas, manoseadas, devaluadas, y no tenemos otras de recambio. Así, que hagan el favor".

Aplaudo la opinión del autor en cuanto a la decadencia semántica  con uso intencionadamente polémico. No hablamos bien, y lo sabemos. Este uso descarado de términos irrelevantes engrandeze al periodismo de un bando , mientras se humilla al del bando contrario. De esta manera se crea una guerra de grafias que bañan de tinta, ondas sonoras y pixeles los titulares mañana tras mañana.  La población, que somos el rebaño de esta secta informativa, captamos intuitivamente estas palabras con el uso retorcido que se le ha querido dar de modo, que luego nuestra "enciclopedia colectiva" las adopta con ese disfraz, y las utilizamos en contextos indebidos, tal loritos de feria.
Pero por otra parte, y siguiendo con la crítica de Marías:  ¿qué son entonces las metáforas, comparaciones, metonimias y demás recursos exprimidos en literatura desde el bautizo de la humanidad? La palabras son pájaros libres, no debemos enjaularlas. La labor del escritor, y especialmente la del poeta es esa, la de jugar con las palabras , y para ello hay que sacarlas a pasear un rato de su hogareño contexto.

Me gustaría saber vuestra opinión acerca de este artículo. ¿Pensaís que las palabras deben de permanecer estáticas a sus normas o podemos utilizarlas arbritrariamente cuando nos plazca?

1 comentario:

Juanjo dijo...

Las palabras no son estaticas,eso es algo que va contra su naturaleza.El lenguaje evoluciona continuamente.Javie Marias puede tener razon en algunos de los ejemplos que utiñiza pero para mi es demasiado purista
Besos guapa