martes, 25 de febrero de 2014

Mi pequeño diccionario Erasmus: "El síndrome de la mujer latina cabreada " y otros estereotipos



latino, na.

(Del lat. Latīnus).

  •  Perteneciente o relativo a la lengua latina.
  •  Propio de ella.
  •  Natural de los pueblos de Europa y América en que se hablan lenguas derivadas del latín.
  •   Perteneciente o relativo a esos mismos pueblos. 
  •  Que sabe latín. 


estereotipo.

 Imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable.



“Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”

(Einstein)




A veces acontece  al emigrante que descubre adjetivos que le definen,  totalmente opuestos con los que creía ser caracterizado en su país.

Esto es lo que me ha ocurrido a mí con los latinos.

Yo nunca me consideré latina en España, no sólo por mi físico (la antítesis total), sino porque tenía estereotipos hacía las personas que yo consideraba "latinas".

Antes de dejarme llevar por el mundo, mi idea de los latinos era la que  me daban las telenovelas de las cuatro de la tarde con las que  mi  entrañable abuelita tanto se entretiene , y cuyo argumento es un circulo vicioso carente de creatividad argumentativa. 

Aquellas bellezas de cuerpo esbelto, morenas y ojos color nuez con su correspondiente equivalente masculino y cuyo concepto de la vida se basaba en una mujer sumisa y dependiente atada a un marido machista,  mucho diferían de la idea que tengo ahora de este adjetivo.


Pues bien al establecer contacto en este país que me alberga me di cuenta ,contra todo mi pronóstico, de que por suerte o por desgracia...yo era latina.

¿Cómo me percaté de ello?

El primer signo fue la falta de sonrisas cotidanas, (o su presencia sólo cuando había algún tipo de  interés).

El segundo, fue mi tono de voz (sobretodo cuando salía a comer fuera), que tanto llegaba a causarle alguna que otra indigestión al resto de clientes.

El tercero fue el tener que salir a la calle a rescatar los pocos rayos de sol que me regalaba el día como si fuera un vegetal haciendo la fotosíntesis.

El cuarto fue que se me cerraban los ojos después de comer.

El quinto que hablaba demasiado, y demasiado rápido.

El sexto, cuando después de abrir la boca para decir algo , mis interlocutores me preguntaban si con ese acento no vendría yo de un país en el que no había trabajo. 
El séptimo que necesitaba pensar que los acontecimientos eran una hora antes, para llegar a tiempo.


Pero el que más sorprendió, fue el que me diagnosticaron una noche unos jóvenes médicos franceses.

Se trata de "El síndrome de mujer latina cabreada",o como lo llaman los franceses " Le syndrome de la femme latine en colère", caracterizado por una crisis de visceralidad con  ataques de ira constantes y agresividad verbal de creciente ascendencia como resultado de un comentario sin importancia, que se da en mujeres procedentes de España, Italia, Portugal y América latina.


Pues bien, ahora resulta que no sólo soy latina sino que también estoy enferma.


Sin embargo tengo que añadir que esto no es más que una manifestación de lo que en realidad piensan los hombres franceses de las latinas: que somos mujeres bastante independientes y con mucha personalidad.

Y ahora viene mi pregunta:

¿Todas las personas procedentes de estos países cumplen dichas características?

¿Y  el caso contrario? ¿Se puede ser así sin ser latino?

Para terminar voy a volver a la definición de la Real Academia Española de la Lengua. 

Como podemos ver en la definición de LATINOS, también quedan incluidos 

 "los pueblos de Europa y América en que se hablan lenguas derivadas del latín."

Lo que quiere decir que los franceses también están incluidos como latinos.


Mi consejo: 

No os conformeís con los estereotipos, mejor atreveos a romperlos.

Conoced a las personas sin importar su procedencia, ni lo que se comente de ella.



¡FELIZ SEMANA!



Os dejo con la banda sonora de "La vida de Adéle"

¡UN POCO DE SALSA!



2 comentarios:

Juanjo dijo...

Los estereouipos es justamente el tema que ahora mismo estamos tratando en Psicologia
Me ha encantado tu texto
Te considero latina en el buen sentido de la palabra...pero...latina cabreada??
Besitosss

pekosilla dijo...

Todos tenemos una doble vida y un lado oscuro, Juanjo